Todos contamos con apoyo de una u otra forma, en nuestra infancia nuestros padres son quienes mas nos apoyan, desde el primer puntapie, a medida que avanza el tiempo necesitamos de otros, llegan amores en nuestra adolescencia, los cuales sentimos necesarios en ese momento, nacen inquietudes, relativas a dudas superiores por asi llamarlas, quizas por que son inherentes al hombre, o por un simple juego, nacen preguntas las cuales son simples en su forma, pero ya no basta el simple apoyo o compañia de nuestros amores, ya que es una busqueda personal.
Tal vez es sobre-estimarse, el creerse capaz de responder dichas dudas por si mismo, pero hemos de tener claro que cada cual encuentra sus propias respuestas, podemos leer mucho, preguntar mucho, pero lo que leamos no es nuestra vivencia, lo que nos responden nos es ajeno en su totalidad, podremos rescatar lo mas valioso que encontremos de nuestras lecturas y consultas, guardarlo como un tesoro, e intentar tomarlo para nosotros y ayudarnos a repondernos, pero cada camino es individual.
Entre todos nos podemos ayudar, pero lo mas probable es que las conclusiones no sean las mismas, hay tantas verdades como personas, y las verdades en si, son solo medias verdades; pero de una u otra forma nuestro ser logra por asi decirlo dejar su huella en otro ser.
Dejar que el ser y el no-ser se manifieste es nuestra principal prioridad, sin perder la escencia del absoluto.